Mostrando entradas con la etiqueta Bogota. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bogota. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2009

BLACK HALLOWEEN

El sol se termina de apagar en el horizonte y con la última línea de luz naranja que enmarca las pequeñas estructuras que dan forma a una ciudad, Morph se prepara para darle vida a los seres de la noche. Son anfitriones y, por una noche, señores de la oscuridad… han invocado a Konrad Black que con sus sonidos, convoca las sombrías almas capitalinas, quienes en búsqueda de sublimación, se perderán en la ambigüedad de la belleza y la decadencia propias de un Black Halloween.

En esta nueva edición, que se proyecta como uno de los mejores eventos morph del 2009, este colectivo, ya posesionado en el EDM capitalino, pretende recrear dentro de las paredes del delicioso Dann Colonial del la candelaria, la dualidad existente entre la luz y la oscuridad, encontrar el medio y llegar a un punto de opacidades, que logre sacar de cada uno el lado escondido y de repente indecente de la siempre ambigua personalidad que habita en nuestros cuerpos. Es la única noche del año en la que todo esta permitido y todos pueden ser lo que quieran ser. Un área exclusiva para los escogidos, y privada, para conservar la intimidad de las mutaciones que se llevaran a cabo en esta noche, que celebra la muerte.

El círculo de la familia Morph, que se siente profundamente identificada por el “mood” de la fecha, se termina de cerrar con las apariciones grises semi-grafitadas de Memek, que viene por una noche a inundarnos del renaciente techno de su “hometown” NYC; Dan wein, ya habitante permanente de las madrugadas locales; y por supuesto, la composición visual de VIDEOmeetsRADIO que, como siempre, pretende hipnotizarnos en medio de una recopilación de imagenes que representan todos aquellos personajes que han evocado el significado de lo sobrio a través de las ultimas décadas, dejándonos encerrados dentro de aquellas imágenes que nos hacen sonreír maliciosamente, movidos por nuestras propias oscuridades.

domingo, 6 de septiembre de 2009

AQUI...

El sol esta encendido, es una mañana acalorada en la ciudad del frío, donde la piel se esconde detrás de la inhóspita vestimenta que combina con el color del humo desprendido por las calles. Nubes negras que se desvanecen, a veces sin haber sido apreciadas en su propia belleza.

La ciudad, construida a imagen y semejanza de alguna vieja referencia de aquellos que llegaron sin historia asociada a la tierra. Pobres escépticos hasta de su propia existencia, que ignoraron el mensaje de amor y comunión que este mismo sol, que seduce hoy la salida, les susurraba a sus oídos sordos en las playas azules que los cegaron de asombro.

Esta, creció adolescente y confundida entre el significado del ser y la propia identidad. Inocente e ingenua como aquellos que la poblaban entonces y los que la siguen poblando hoy, prefirió pensar sin riesgos en lo que le funcionó a los otros, caminar por campo seguro.

Los árboles danzan al ritmo de la inestable brisa, abren camino y se recuerda al mar, que a lo lejos llama suplicante la visita atenta de un observador sosegado, de un amante perdido, de un cauteloso pensador, de ti y de mi juntos… todo, desde antes que reventara la primera ola, desde antes que existiera el te amo, los abrazos que encajan, las risas que lloran o el chocolate caliente con cigarrillo.

El ambiente se inflama hasta estallar la burbuja y los ojos se abren para descubrir que el olor a sal es solo un recuerdo. En cambio, la incansable montaña se precipita inconstante en el oriente, anunciando la hora, anunciando el espacio, anunciando el presente. “Estas aquí, son las 4.25 pm de un día de sol, es Bogotá, estas viva… eres feliz”. Sonrisa, seguir caminando por la larga calle que atraviesa la ciudad, esa que por partes tiene las líneas desdibujadas y permite pensar, por algunos segundos de delirios, que somos verdaderamente libres para caminar por donde queramos.

La velocidad excedida de un taxi vuela mi cabello expuesto al sol como una bandera recién izada, los sentidos se agudizan y se regresa al estado de alerta, estado de caza si es posible. En este lugar, el que no pierde es porque se le gano a otro. 

Es así como decido seguir mi camino, aquí, ahora, yo con los ojos bien abiertos… entonces, cruzo la calle. Llego.