jueves, 11 de noviembre de 2010
El gato de San Diego
Eres un gato entre tejados, que intenta evitar las calles caribes empapadas de lluvia. El asfalto respira calor y esboza siluetas de mujercitas que esperan, tal vez a tí, tal vez por todos los demás.
Es tu odisea salir de ahi, aunque te provoca pensar en finales felices, en sábanas húmedas, en el olor a delicia. No... no te dejas atrapar, no eres ratón, eres el gato... lo recuerdas. El camino continúa... recuerdas entonces, el tambor lejano que se acerca.
Se mueven los pies, se escuchan tacones, el ron que te espera, la magia de la música y la lluvia que sigue empapando tus ganas de unas buenas caderas... caderas en tus manos, cadencia de mujer buena. Eres un gato, un gato negro que enferma, dato bien sabido y conocido. Que buena epoca.
Corres y pareces no poder llegar jamás, pero el son de una guitarra te muestra donde debes voltear. Son pequeñas calles las de la ciudad, pero son bien conocidas, bien aprendidas, a ti no te pueden engañar.
Las voces negras, negras como tú, viejo gato de sal... de noche salada, de la vida facil. Esas voces que se oyen en la esquina te hacen recobrar la velocidad. Eres felino y tu movimiento es lento, despacito... como las olas tranquilas de una noche en silencio.
Tu hembra te espera en la entrada, la miras de lejos montada en esos tacones de fiesta... comienzas en sus talones fuertes y esas piernas largas que se extienden bañadas en el sudor de esta noche con lluvia, de la risa lasciva, de la salsa caliente, del ron que te espera, de viernes en la nochde en una ciudad costera... de "mujercita rica, vamos a bailar".
*A la Cartagena novembrina y húmeda... a la tierra de la noche, las maracas, los tambores y la trompeta.
www.electriceardrum.blogspot.com/2010/11/la-fania-all-stars-el-raton-en-vivo-en.html
viernes, 5 de noviembre de 2010
En presente...
Es por eso que hoy escribo en presente, te escribo este instante, te escribo ahora que pienso en ti y sonrío, abrazando en cada instante la posibilidad de ser más y más, no feliz, pero tranquila. Escuchar nuestra canción y que sea un himno a la buena vida, a la fortuna de que seas tú y no otro… a lo que mi papá llama: “el dios de la bondad” y yo llamo: dormir abrazada a ti, cosquillas y decirte que te amo cada vez que sea necesario. Te amo.
Hoy te agradezco en presente y para siempre hoy, que me acompañes en el camino, que hayas dicho sí, en vez que no; que algún día, fugazmente hayas sido capaz de ser más que tú y me hayas besado. Eres mi superhéroe. A pesar de las diferencias, las etapas, los impares, los comienzos que parecieron finales y todo lo demás, la respuesta sigue siendo “si”, despertar es un placer todos los días, sigo siendo yo y ahora, eso significa más que antes.
Tienes que saber, que nos hemos convertido en los dueños de esta historia recurrente, que está abierta a la posibilidad de que lo que venga después sea diferente, pero si es contigo, será siempre mejor. Entonces, no hablemos en pasado, ni eternicemos los recuerdos, ni los peros, ni los errores; mejor, seamos felices, porque sé y sabes lo que significa darte un beso para decir adiós y que el subtexto sea siempre una bienvenida a otros días, a más aventuras escritas con mis manos y selladas con canciones que tu escoges, nuestro “soundtrack”, nuestro “playlist”, nuestra historia de amor escrita en presente y para siempre… tu y mis sonrisas.
* Sobre el tiempo que pasa y el eterno presente. Hoy es 5 igual que siempre.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Sobre las cosas imposible..
La palabra sigue en el papel, pero prefieres no recordar lo que es, la escondes debajo de una piedra y caminas sobre ella. Caminas distraído como si no recordaras lo que acaba de ocurrir y decides olvidar aquello, que hace algunos momentos era tan importante en tu vida. Dices: “...el principio de algo bueno, siempre es el final de algo que murió”, pero en verdad piensas: “Maldita sea mi hijueputa vida, no fui capaz”.
Sigues caminando como si estuvieras seguro… caminas, miras al frente con la luz del sol en tu cara y la brisa acaricia suavemente la piel en tus manos. Se siente casi casi como si pudieras hacerlo todo.
Pero aquella palabra, que algún día lo significó todo para ti, aquella que quedó escondida debajo de aquella piedra, sobre la que acabas de pasar, jamás se olvidara. Porque las cosas imposibles, son precisamente eso… imposibles… imposibles de olvidar. Se van cuando se mueren, e incluso entonces, en ese instante… se vuelven eternas.
Para: http://electriceardrum.blogspot.com/2010/09/gustavo-cerati-cosas-imposibles.html
A veces te vas y luego vuelves...
Mi mano esta firme, no se mueve. Es claro lo que quiero… por favor, no te vayas todavía.
Dilo si lo sientes… no te quedes sin palabras, ni te ahogues divagando. Lo más fácil de la vida, es sentir sin pensarlo. Es ser sin parecer… es ser.
Es quedarte hoy. Que este instante dure sin contarlo, porque incluso frente a tu ausencia, la idea de recordarte a mi lado, cambiara toda posibilidad de mal momento… mi sonrisa se convertiría en tu presencia.
Tal vez ahora, cierre los ojos y preferiré que te hayas ido, así no tendré nunca que decir adiós… y así, eternice mis palabras en silencio. Tal vez podrías quedarte y olvidar todo lo dicho, como si hubiera sido un sueño. Entonces, y de igual manera, nada habrá sido en vano. Todo ha sido perfecto.
Feliz dia mi amor!
Para: www.electriceardrum.blogspot.com
jueves, 19 de agosto de 2010
jueves, 12 de agosto de 2010
Un Dia
Te levantas y el cielo esta gris, pero no importa, es solo cuestión de tener un buen paraguas y un buen suelo donde pisar para que no se te empapen de agua las medias.
El mundo sigue girando y alrededor todo sigue igual, mismas normas, mismas leyes, misma gente, misma falta de todo lo demás y por ende, todo lo anterior. Sin conciencia, no hay necesidad de la transparencia requerida para poder ser alguien “medianamente” pensante y exigente de un mundo “medianamente” vivible.
Te llaman al teléfono y hablas diez minutos sobre lo que piensas y lo que piensa aquel, no llegan a un acuerdo. Lo llamas ingenuo, porque cree en la validez de los métodos que no atienden a los medios; por creer que existe justicia en un mundo sin igualdad ni educación; por creer que por un poco mas de dinero en los bolsillo de los grandes, se puede medir el bienestar de un pueblo entero; por creer que acallar la vida de algunos, lo hara sentir más seguro en un país sin verdades absolutas, sin historia bien contada y sin fundamentos morales que duren 4 años.
Te niegas como de costumbre, aunque te lleve a vivir en la impotencia permanente. Te niegas a tolerar la injusticia y a vivir con la cabeza gacha bajo el velo de la resignación. Lo haces, aunque esto te cueste una úlcera y una vida llena de resentimientos por todo aquello que quieres y no está siendo. Pero, estas tranquilo de responder a tus principios, siempre sabiendo que se puede tener una visión extensa sobre las cosas, más allá de lo propio.
Cuelgas, sabes que siempre va a haber más tarde, es la dinámica cotidiana.
Tomas el bus y pasas por las calles de la bomba que preferiste ignorar unas horas antes. La nostalgia que inunda tu cuerpo proviene probablemente de la necesidad casi innata de poder caminar por ellas, sin el miedo a que ocurra lo ya ocurrido, la violación a su cuerpo, tu tierra. Bajas la cabeza y piensas en otra cosa, cuando vuelves a levantarla reconoces la venta de fritos, perros y demás alrededor de las barras que impiden el paso a la zona del atentado, la escena se volvió un circo. Piensas: “Mierda, somos todos animales”, es cierto, animales bajo la dominación de aquel que sostiene el látigo.
El camino se adorna por pequeñas gotas que golpean de manera invasiva la ventana por la que te asomas, pero en tu ipod escuchas la voz de Bowie: “…we can be heroes” y te sientes como si lo fueras. Un héroe de una historia que nadie quiere leer… pero al fin al cabo eres historia, aunque tengas $2000 pesos para almorzar. Sonríes con un cansancio cómplice de travesuras y romanticismos, te levantas y caminas torpemente entre la gente que va parada en el pasillo de aquel bus destartalado, tocas el timbre y te bajas. Es hora de trabajar.
"A Garzón y el derecho a pensar y decir diferente"
jueves, 1 de julio de 2010
Sobre lanzarse al vacio
Todo en silencio, solo levemente asomando el ruido de la brisa que hace bailar las cortinas periódicamente. La calle lejana, acompaña el lugar por la continuidad de sus carros ahogados en el calor del comienzo de un día de sol.
Ella, parada en el marco de aquella ventana los ve pasar sin mucho interés. Sus dedos se aferran fuertes ante el temor de perder la vida, esa vida.
Saltar al vacio requiere de agallas, decidir que no se quiere más y que es tiempo de lanzarse es cuestión de actitud o falta de ella. El punto es, que por mas imbécil que se sea, hay que ser suficientemente valiente para tomar la decisión, una decisión y luego, suficientemente inteligente para morir, asumirlo; seria terrible vivir para siempre recordando aquel momento de estupidez absoluta. Morir es el final que de por sí, implica un principio. Sino solo existiría la nada y el círculo estaría eternamente cerrado.
Mira el suelo y lo siente cercano, como un amigo. Luego mira atrás y reconoce todo como siempre ha sido y como siempre ha estado. “Estar parada ahí no cambia las cosas” dice para sí misma y regresa la mirada a la calle. “Las opciones son limitadas y retadoras… de cualquier forma, nada será igual…”
Sus piernas liberan la tensión y sienten levemente las cosquillas del entumecimiento. Larga un pie hacia afuera haciéndolo danzar tímidamente… inclina su pecho contra el abismo.
Los dedos de sus manos se desprenden lentamente de aquel marco que la sostiene y siente el hormigueo de adrenalina que sube por sus brazos hacia sus hombros. Respira profundo y la efervescencia en su estómago sube a su cabeza… uno… dos… tres… se desprende… cae… cae… cae.
La brisa insiste en acariciar su cuerpo, arrancando violentamente su pequeño vestido de niña de otras épocas, su pelo se apodera de los ángulos de su cara, su espalda se encorva y revienta…
Aún con los ojos cerrados sonríe y abre sus alas, las prueba tímidamente temiendo que sea un sueño y luego se apropia de ellas como quien reconoce en si todo aquello que es suyo.
Reconoce el camino en su nuevo espacio, "Era hora de volar" se dice, y todo comienza de nuevo.