Cuando en 1983, Cindi Lauper le habló al mundo sobre el súper deseo que tienen las chicas de divertirse (Girls just wanna have fun), reveló el secreto mejor guardado dentro de los románticos imaginarios de independencia femenina. Finalmente salió a la luz todo aquello no dicho, pero por mucho tiempo intuido, de la rareza casi mítica de una mujer: Todas pueden hacer lo que se les de la gana con sus vidas. Es precisamente este, el primer principio de los postulados invisibles que el grupo de jóvenes estilistas, “Little Ramonas”, han manifestado en su declaración de individualidad. miércoles, 23 de diciembre de 2009
GIRLS JUST WANNA HAVE FUN (Little Ramonas)
Cuando en 1983, Cindi Lauper le habló al mundo sobre el súper deseo que tienen las chicas de divertirse (Girls just wanna have fun), reveló el secreto mejor guardado dentro de los románticos imaginarios de independencia femenina. Finalmente salió a la luz todo aquello no dicho, pero por mucho tiempo intuido, de la rareza casi mítica de una mujer: Todas pueden hacer lo que se les de la gana con sus vidas. Es precisamente este, el primer principio de los postulados invisibles que el grupo de jóvenes estilistas, “Little Ramonas”, han manifestado en su declaración de individualidad. lunes, 14 de diciembre de 2009
L' Helène
Las nubes se entrelazaban grises y azules en medio de un cielo nublado y esforzado. Algunas gotas caían dispersas en el ventanal cuadrado que dejaba al descubierto la ciudad inundada de ruidos y movimientos que podrían confundir a algún observador inadvertido.Había poco aire, había poca luz y había poca intención en aquellas horas dedicadas a flotar entre el frío circundante de aquellos días soñolientos, los cojines llenos de cenizas esparcida en el espacio y The Strokes sonando suficientemente alto como para callar la necedad.
Mientras tanto, Helena buscaba en aquel cielo tan confuso, la forma desabrida de algún pájaro despistado, perdido de su equipo en un intento de individualidad, o de un pescado volador, como aquellos que había leído en el libro de turno, se paseaban por Bogotá en días contaminados. En su travesía visual encontró cometas de colores, una estela blanca de una pirueta aérea y un avión que se perdió en el infinito, seguramente iba hacia algún lugar que ella hubiera querido conocer. Le melancolía se adueño de aquel momento, por aquellos años de viajes a tierras más lejanas de lo que alguna vez hubieran soñado sus padres con conocer. Sintió vergüenza de las oportunidades perdidas y recordó en un instante largo pero que duro menos que un suspiro, como una película en su cabeza, aquellas veces que dijo que no cuando pudo decir que si, o las otras muchas en las que aplazo sus éxitos por placeres momentáneos, solo para descubrir que no iban a suceder jamás.
Bajó la mirada, sacudió la cabeza y prefirió dejar ir los pensamiento dirigiéndose a Julia que cantaba mirándola a los ojos, como buscando su atención. Sus manos se agitaban al ritmo de la música, Post Modern Girls, “igual que nosotras” dijo entusiasmada por la euforia de su melomanía. Helena le cedió una sonrisa, después de años de amistad conocían ciertamente los códigos creados por la cercanía y la complicidad. Así que Julia ignoró su gesto y regresó su atención al computador, que para esos días era más divertido que pasar el tiempo con ella.
Habían pasado varios días desde el llamado por ellas, “Día Final”, ya lo peor había pasado aparentemente. Aunque los días seguían igual de lentos, el ambiente seguía denso y salir de la nube negra parecía una tarea complicada, seguían juntas e inseparables. Todo comenzó con ellas y parecía estar terminando igual. Para Julia el final había sido simplemente el comienzo, pero Helena, seguía en él, la vida parecía ser muy dura para ser vivida en su cuerpo. Catapultada por la ira, permanecía estática por muchas horas. Esclava de sus pensamientos, hervía, colapsante en permanencia, sórdida, enredada entre sus deseos sádicos de cremar a todo aquel que había sido doloroso en su vida.
Era energía en potencia, delirante, incoherente y demencial. Algún día escucho decir de alguna amiga muy sabia que todo era energía, que todos somos energía y que esta solo responde al amor y la intención. No había amor, ni por ella, ni por nadie, ni por nada. Nada adentro, vacío sin fondo. Por consiguiente, no habia intención en lo absoluto, sin deseo no hay acción, solo movimientos carentes de sentido.
(Foto: Cesar Guerrero para MissTiki)
miércoles, 9 de diciembre de 2009
EL PINTOR TRISTE
sábado, 21 de noviembre de 2009
MORPH presenta HECATOMB TOUR

Ahondan los colores en el profundo vacío que entiende el negro. Las luces palpitan y se entrelazan más allá de nuestras percepciones. Se ensanchan las pupilas, se expanden las sonrisas, danzan los dedos en el espacio cargado de energía…. Los flashes relatan la historia de una celebración a la noche, de los sonidos que embriagan las imágenes, y de lo encajado en el espacio espiral. Lo angular, lo uniforme, los mutilado, lo planeado… el movimiento colectivo que alimenta y reinventa la propuesta inicial. La respuesta es una propuesta por si misma.
Bogota esta próxima a dar su aporte… a reinventar la propuesta que Audion tiene para el mundo de la noche, para el mundo de los sentidos… Morph presenta Hecatomb tour. Dic11.09
miércoles, 18 de noviembre de 2009
PRIMERA PARTE. EL COMIENZO.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Eterno
Apareciste porque si y te fuiste porque así debía ser. La eternidad la viví a tu lado en un día y por ser eterno sigues aquí. Porque para sentirte solo tengo que levantar la cara al cielo y cerrar los ojos; como si fueras lluvia llegas a mí. Con las primeras gotas, aparece una sonrisa que me desconoce, mis manos sudan y acarician lo que tocan, entro en trance, te has convertido en mi droga.
La perpetuidad del momento me seduce, igual que la suavidad de las primeras caricias, con las que medimos los limites y los declaramos inexistentes; el recuerdo del roce de tu lengua en mis piernas hacia lo profundo; explorar tu piel con mis labios descubriendo cada uno de los puntos que te llevan al abismo; el primer momento en que sentí tu pecho contra el mío con aquella violencia que genera el deseo, y la desnudez nos sumergió en sudor e instintos.
Te toque para encontrar placer en tu cara… en tu cuerpo, y fue así como te conectaste a mi, y desde ese momento podía leerte. Me tocaste hasta hacerme estallar extasiada, me volviste energía que inundo el espacio y ya no recordé más que había dos cuerpos. Me deleita evocar aquel instante, en el que fuimos uno y me besaste siempre, entraste en mí con la facilidad que otorga la humedad y la química, me descubriste toda, y sin cohibiciones, trastornaste mis sentidos hasta agotar mi último suspiro.
Fui más que humana, fuiste más que hombre y fue por eso que solo nos permitimos ser un diminuto instante. Creamos un paralelo de la realidad adversa que forma nuestra cotidianidad, detuvimos el tiempo.
Mis ojos siguen cerrados aunque ya paso el momento, en mis parpados están escritos con tinta invisible los detalles de tu mirada y tu boca. Me gusta leerlos uno y otra vez hasta que temo que te vuelvas delirio. Eres nocivo para mi sensibilidad.
Febrero de 2008
jueves, 12 de noviembre de 2009
Sobre algunos aspectos de la noche…

En una noche de lluvia palpitante, sobre los baldosines de la pequeña casa del penumbroso pueblo donde me encuentro escribiendo en este momento, puedo decir muchas cosas, o puedo divagar si te interesa escuchar… leer.
Sobre la noche puedo decir que es; existe, y va mucho mas allá de lo que muchos pueden pensar… no podría decir con exactitud, si más excéntrico y excesivo que en las construcciones imaginarias e ideales de los que miran desde afuera. Mi opinión es casi obtusa, efímera y sujeta a mi propia observación, a mi subjetividad; finalmente soy participante, poco analítica a veces y más bien, sobre vivida y relatora desde la experiencia.
La noche tiene personajes que se disfrazan camuflados entre las sombras de superhombres, impenetrables superhéroes, endiosados casi inalcanzables. Con la luz son otra cosa, pasean protegiendose de la exposición a la lectura que se pueda hacer en la profundidad de sus ojos; gotean misterio de lo supuestamente inadvertido, y por momentos, sus armaduras permean emocionalidades que procurar desconocer ante un posible receptor, ante la posible e indeseada vulnerabilidad.
Los seres de la noche acarician el aire con sus manos, reciben la mañana bañados en nostalgia, recordando su lugar, recordando que las calles aun siguen exhumando pesadez, registrando tacones, registrando risas y complicidades envueltas en lascivia. En el día es gris, en la noche es negra, como el vacío y la ausencia… como la búsqueda de sentido que se ahoga en las delicias bacanales de lo que para algunos puede ser perdición o decadencia… después de un tiempo yo lo he empezado a llamar sublimidad. Cerrar los ojos, caminar seguros de que están siendo observados, o tal vez no, pero para si, para adentro, la noche es nuestra.
Villa de Leyva, Noviembre de 2009
(Imagen tomada de Little Ramonas www.littleramonas.com)